
A continuación el artículo en español y anexa va la foto sin el sello. Tal vez no la subi bien así que pueden encontrarla también en el website de Mundo Beatle (http://mundobeatle0.tripod.com) junto a éste y otros artículos. La presente nota se incluyó en el e-zine del 21/02/08 y en el website está en la sección Archivos Beatle:
MI FIN DE SEMANA PERDIDO CON LENNON
Por: May Pang
La mayoría de las personas han llegado a conocer la época que John Lennon y yo pasamos juntos como El Fin de Semana Perdido. Siempre me sorprendió el hecho que muchísimas personas tenían la impresión que nuestro tiempo juntos tan solo se había limitado a un fin de semana. John y yo estuvimos juntos 'oficialmente' 18 meses , pero nuestra relación se amplió hasta 10 años - desde diciembre de 1970 hasta diciembre de 1980.
Mi relación con los Lennon se inicia en el plano laboral. Durante tres años tuve un empleo soñado: asistente personal y coordinadora de producción para John y Yoko. Un día típico consistía en cosas mundanas (como el café matinal) , las llamadas a Jackie Onassis o a Andy Warhol, o la coordinación de las sesiones de grabación. Cada día traía una sorpresa.
Pero la mayor sorpresa de todas se da en el verano de 1973 mientras organizaba la cobertura de los medios para el nuevo álbum de Yoko, Feeling The Space , y las sesiones para el nuevo álbum de John, Mind Games. Una mañana, Yoko entró a mi oficina en su departamento en el edificio Dakota, en New York, y me dijo que ella y John no 'se estaban llevando bien' , lo cual no era novedad para todos los que trabajabamos con ellos.
Yoko me dijo que John empezaría a ver a alguien más y que ella quería que fuese 'alguien que tratara bien a John' . Ahora me doy cuenta de la bomba que se venía. En esa época yo solo pensaba: "Si ellos se separan, para quien trabajaré ?" . Yoko me siguió hablando: "Tu no tienes un enamorado" . Dejé caer el cuaderno y el lapicero. Había oído bien? . Yo le aseguré que no estaba interesada en John, si es lo que ella pensaba, pero Yoko no se detuvo. Me dijo: "Me parece que deberías salir con él"
Yo estaba incomoda y seguía diciéndole que no, pero aparentemente esa idea la tenía fija. Yoko me anunció: "Si John te lo pide, deberías hacerlo" . Su forma de decirlo sonó mucho más fuerte que una sugerencia. En las siguientes dos semanas todo estuvo tranquilo. Se puso en marcha lo de las grabaciones y yo asumí que John y Yoko habían solucionado sus diferencias.
Cuando John volvió a sus sesiones de grabación de Mind Games, me preparé para acompañarlo en el estudio. En el momento que ingresamos al Dakota mi mundo cambió. John me arrinconó y me besó diciéndome: "He aguardado todo el día para hacer esto" . Ingresamos al estudio y yo me senté en silencio. John me decía "Está bien, no tengas miedo. Todo va a salir bien" . Después de la sesión de grabación John me dijo que iba a venir a casa conmigo. Yo no podía afrontar eso así que le ordené al chofer del auto que me llevara al Dakota.
Luego de un par de noches en que intentó llevarme a casa y fue desairado, envió el auto lejos durante una sesión sin yo saberlo. Me dijo que me iba a llevar a casa y yo no iba a discutir con él en las calles de New York a las 2 a.m. Así que nuestra relación se inició. Al poco tiempo de que se completó Mind Games , Yoko viajó a Chicago para asistir a un Seminario Feminista. En ese momento John decidió que debería ir a Los Ángeles con su abogado , Harold Seider. Casi no tuve tiempo para empacar y avisarle a mi madre. Tomé algunas cosas y llevé conmigo mi cámara Nikkormat de 35mm. Posteriormente John me compró para mi cumpleaños una nueva, una SX-70 (así como mi primer auto, un Barracuda de 1968).
En Los Ángeles vimos a viejos amigos e hicimos nuevas amistades. También hicimos viajes al interior porque John quería experimentar en los EE.UU. El me animó a capturar en fotos nuestros momentos juntos. La fotografía siempre fue un hobby para mí así que esto era algo natural. A él le gustaba el ojo que tenía para tomar las fotos y me parece que he logrado retratarlo en algunas fotos como nadie más lo ha hecho gracias a que él se sentía cómodo conmigo.
En aquellos días a nadie se le ocurría tomar fotos todo el tiempo. Siempre pensábamos que habría un mañana. Muchos de los que en la actualidad se consideran eventos históricos, como la única sesión de grabación de John y Paul McCartney después de la separación de los Beatles , no fueron fotografiados. Me sorprende que haya registrado tantos acontecimientos como lo hice. Habían ocasiones en que estaba un poquito reacia a sacar mi cámara, en particular cuando llegaban los amigos. No quería ser una intrusa en aquellos momentos, pero John insistía.
Durante años solamente mis amigos más cercanos vieron esas fotos que yo guardaba en una caja de zapatos en mi closet. A ellos les sorprendía que aquellas imágenes no encajaban con el John que la prensa retrataba durante el periodo que estuvimos juntos. En efecto, las fotos mostraban un lado de John poco visto. Cada foto conserva un recuerdo especial para mí, en especial las que tomé de John con su hijo de 10 años, Julian. Cuando John lo vio por primera vez luego de cuatro años, estaba conmocionado de ver a 'un pequeño hombre' y no el pequeño niño que el recordaba.
Ellos pasaron mucho tiempo retomando los roles de padre e hijo, tocando la guitarra y haciendo música. Ambos eran buenos nadadores, algo que yo no compartía , y que me impidió captar algunos de esos momentos raros de su acercamiento. Conforme recurro a mis fotos, vuelven recuerdos de nuestra época juntos, y se abren una serie de emociones que van desde la felicidad hasta la tristeza y luego vuelven a felicidad. Lo mejor de todo esto es que tengo la impresión que estas imágenes vuelven a traer a la vida a John. Aquí les comparto a John Lennon . . . desde mi óptica.
LA CASA DE PLAYA
Aunque algunas personas tienen la impresión que John y yo permanecimos todo nuestro año y medio juntos en Los Angeles, lo cierto es que solo estuvimos allí 7 meses, desde septiembre de 1973 , con muchas pausas largas en New York. El lugar más famoso al que llamábamos casa en Los Angeles era una casa de playa rentada en Santa Mónica. Fue construida por el productor de películas Louis B. Mayer, y en su diseño era muy "Hollywood" . Ringo Starr era un asiduo visitante a esta casa. Luego la adquirió el actor Peter Lawford, el cual continuó con la tradición de hospedar a luminarias de Hollywood así como a sus cuñados, John F. Kennedy y Robert F. Kennedy, en muchas ocasiones. Marilyn Monroe había sido una visitante frecuente, lo cual picaba el interés de John.
Cuando John decidió producir el álbum Pussy Cats de Harry Nilsson, le pareció una buena idea que todos los involucrados en el disco vivieran bajo el mismo techo. John y yo ocupamos el dormitorio principal. Cuando lo vimos por primera vez el dijo: "Así que aquí fue donde lo hicieron" , refiriéndose a John F. Kennedy y la Monroe. Los otros cinco dormitorios fueron ocupados por Keith Moon, Harry, Hilary Gerrard [manager de Ringo Starr] y Klaus Voormann, el artista que había diseñado la portada del álbum Revolver de The Beatles.
La biblioteca, completa con el retrato oficial del Presidente Kennedy en la pared, se convirtió en un dormitorio para Ringo. Aunque aún podemos ver remanentes del esplendor de la histórica casa, los nuevos propietarios como era obvio no sintieron la necesidad de preservar la decoración original. Sacaron la enorme pantalla instalada por Mayer y cubrieron los costos pisos de parquet con alfombras de los años setentas.
EN EL DESIERTO
A inicios de octubre de 1973, John y yo fuimos a Las Vegas por unos cuantos días. Viajamos desde Los Ángeles en un vuelo contratado por nuestro amigo Elliot Mintz, quien vino con nosotros. Nuestros lugares estaban en el medio de la nave. Todos se acercaban a John. El miró a Elliot y le dijo: " Por qué estamos aquí en el medio de todo esto?" . Cuando Elliot le explicó que no había sección de primera clase John añadió: "Por favor piensa antes de ponerme nuevamente en esta situación!" . . Una vez que tuvimos suficiente de Las Vegas, volvimos a L.A en auto. En el camino cruzamos una ciudad minera abandonada llamada Calico, sacada de un libro de historia americana o de un Western.
En mis fotos de John en Calico, pueden apreciar bordados en sus jeans - esto se debe a que eran mios. Una mañana, John se despertó diciendome: "Llevo puesto tus jeans" . Yo le contesté: "Así veo. Por qué?" . El me contestó: "Porque me quedan bien. Me encantan!" . Nunca me los devolvió. Pensé que sería prudente quitarle las mariposas y flores - recuerden que eran los setentas.
MAJOR Y MINOR
Un día mientras John estaba grabando, la recepcionista del estudio trajo una litera con gatitos. John sabía lo que yo estaba pensando así que me dijo: "No. No podemos. Estamos viajando mucho" . Yo tomé en mis manos uno negro y lo puse en mi hombro. John me dijo: "Ahora lo has hecho" . Dudé un momento pero John se me acercó y comenzó a jugar con el gato y me dijo: "Bueno, me imagino que tenemos un gato" . Al final del día cuando salíamos del estudio John preguntó si quedaba algún gato. Solo había una gatita de color negro que nadie quería - así que nos la llevamos a casa. John los llamó Major y Minor . Dijo que le recordaban los días vividos con la tía Mimi, a quien se refería en plan de juego como la Mujer Gato.
DESAYUNO INGLÉS
John tenía un apetito voraz. Teníamos una tradición cada domingo. A las 11 a.m yo recogía el New York Times, algunos de los diarios británicos, y café (John tomaba té en los EE.UU porque era un producto británico). Luego le preparaba un gran desayuno inglés en base a tocino y huevos, habas, tostadas, tomates, papitas y a veces budín negro, luego que descubrí una tienda local irlandesa. No sabía como cocinar al principio así que le preguntaba a John, quien me decía "Solo frielo" . El budín dejaba apestando cocina pero a John le encantaba.
A John también le gustaba la comida china, especialmente la que preparaba mamá. Cuando estábamos en casa en New York, ella traía su especialidad: arroz frito y costillas. Además de ser no convencional John era anticuado. Debido a la naturaleza de nuestra relación John se sentía incomodo y nunca conoció a mi mamá, lo cual posteriormente lamentó. El se ocultaba detrás de la puerta hasta que ella se iba.
EL CONTRATO FINAL
A fines de 1974 luego de 3 años de batallas en la corte y asperezas, la disolución final de Los Beatles estaba a punto de concretarse. La reunión estaba fijada para el 19 de diciembre en el Plaza Hotel de New York. Resultaba irónico que este era el primer lugar donde el grupo se hospedó en los EE.UU en 1964. George Harrison estaba en New York en su gira Dark Horse . Paul y Linda McCartney vinieron, y por supuesto John y yo estabamos en la ciudad. Solo Ringo no estaba, pero el había firmado los documentos en Inglaterra.
Julian estaba con nosotros para las fiestas navideñas. Todo estaba en calma. Incluso John tenía planificado unirse a George en el escenario durante su concierto en el Madison Square Garden. En una enorme mesa estaban reunidos George, su abogado y manager, los McCartney, con los abogados (suegro y cuñado); el abogado de Ringo y su manager, Neil Aspinall, de Apple, con abogados de la compañía (uno para los EE.UU y otro para Gran Bretaña); y el abogado de John, Harold Seider y su equipo.
Harold me dijo que después de un rato George le preguntó en voz alta lo que todos estaban pensando: "Donde está John?" . "Buena pregunta" , le respondió Harold. El abogado abandonó la habitación para llamar a John, el cual no se acercaba al teléfono. Yo estaba con John y me tocó a mí decirle a Harold que el había decidido no asistir a la reunión. Aunque John estaba consciente que le correspondía una mayor carga de impuestos debido a que vivía en los EE.UU, pude percibir que había mucho más en su pensamiento. Su razón oficial para no presentarse era que 'las estrellas no estaban en buena posición"
George, que se encontraba de no muy buen ánimo debido a que su gira no tenía buenas reseñas, se enojó y le gritó a Harold, algo que también hicieron los otros abogados. Luego George llamó por teléfono a John. Yo respondí y le pregunté si quería que le pasara a John, pero el me dijo molesto: "No, solo dile que cualquiera que sea su problema, yo empecé mi gira solo y la culminaré igual" . Luego colgó. John estaba escuchando por encima de mi hombro.
El enojo de George no duró mucho tiempo. Julian fue al concierto de George al día siguiente y volvió a casa con un mensaje en el que decía: "Todo está perdonado, George te ama y quiere que vengas a su fiesta esta noche" . Fuimos a la fiesta en el Hippopotamus Club, donde George, John, y Paul , todos se abrazaron.
John, Julian y yo dejamos New York al día siguiente para pasar la navidad en Florida. El 29 de diciembre de 1974 los voluminosos documentos les fueron entregados a John en Florida por uno de los abogados de Apple. El bromeó conmigo diciéndome: "Saca tu cámara" . Luego llamó a Harold para algunos detalles finales. Cuando John colgó lucía pensativo. Casi podía verlo repasar en su mente toda la experiencia Beatle. Finalmente tomó un lapicero y en el Polynesian Village Hotel en Disney World, culminó con la mejor banda en la historia del rock and roll firmando 'John Lennon'
Mi foto de dicho acontecimiento ha sido valorizada en 1.2 millones de libras esterlinas.
(Extractos del libro 'Instamatic Karma: Photographs Of John Lennon' de May Pang que va a ser publicado en los EE.UU por St Martin's Press el 4 de marzo. Una edición limitada autografiada estará a disposición de los interesados en el curso del año en Gran Bretaña. Para mayores detalles visitar el website www.instamatickarma.co.uk).




















