"This book is dedicated to gardeners everywhere” (George Harrison – I, me, mine)
George Harrison, quien falleciera a los cincuenta y ocho años, en Los Ángeles-California victima de la penosa enfermedad del cáncer dedico los últimos años de vida al paciente trabajo de encargarse personalmente del cuidado de sus jardines, en la lujosa propiedad que adquiriera en 1970 (Friar Park).

Su viuda, Olivia Arias, lo recuerda en sus propias palabras como “un jardinero apasionado”, tal era su fascinación, que asistía regularmente al Chelsea Garden Show, una de las ferias mas importantes de flores de toda Gran Bretaña que precisamente este año dedico un espacio floral en homenaje a George, que recibió el nombre de: “De la vida a la vida, un jardín para George”. El arreglo fue exhibido en la llamada “SECCION DE LOS SESENTA”. Bajo el concepto de la diseñadora Ivonne Innes, quien trabajo conjuntamente con Olivia Arias, en el desarrollo de una suerte de recorrido floral por las distintas etapas de la vida del ex – beatle, los asistentes a esta presentación, pudieron realizar un recorrido a través de tres etapas representativas de la vida de George. La primera parte que evoca el Liverpool donde George nació, la segunda que está plagada de flores coloristas para recordar los días del “Sgt. Pepper” y un tercer sector que simboliza la calma espiritual del final su vida.

(De izquierda a Derecha: Olivia Arias, Ivonne Innes)
El jardín está presidido por la leyenda “Sun, sun, sun, here it comes”, fragmento del tema “Here comes the sun”, escrito por George para el “Abbey Road” de Los Beatles. La frase aparece cerca de una imagen del guitarrista situada junto a una cascada.
El espacio fue inagurado por Olivia Arias y Ringo Starr y conto con la visita de centenares de personas, incluyendo grandes personalidades de la realeza británica, como es el caso de la Reina Isabel II.
"Realmente no puedo pensar en algo más alegre que hacer para George. Me siento más cerca de él en el jardín” señaló Olivia, mientras posaba para las cámaras junto con Ringo en la apertura al publico del espacio.
El gusto por la jardinería, que mantuvo George es incuestionable, tanto así que su autobiografía es dedicada a los jardineros de todo el mundo…como señalo en la primera frase del tópico, "I, me, mine"
Un pequeño espacio, una imitación en pequeño de un paraíso terrenal…en memoria del siempre Eterno George Harrison
Saludos