¿Va a tener Sir Paul McCartney, así como se casó con una coja y comenzó a apoyar campañas contra las minas antipersonales, que esperar a contraer matrimonio con una muchacha palestina o árabe para recién ahí empezar a pronunciarse en contra del atropello y genocidio que sufren pueblos como Palestina y Líbano por parte del estado de Israel?
Centenares de personas muriendo en medio oriente, y Sir Paul defendiendo a los pollitos del Quentaqui Frai Chiquen. Miles de niños muriendo de hambre en África e incluso aquí en Latinoamérica, y Sir Paul pidiendo que no nos comamos a los pollitos. Como dirían en Madrizzz: ¡Yo es que flipo en colores, joder!
Como ven, hay cosas que tienen prioridad en esta vida, y a mí lo que me disgusta es que Sir Paul no sepa o no quiera darse cuenta. El día en que él se pronuncie o inicie una campaña para apoyar a las víctimas de los bombardeos judíos en Líbano y la Franja de Gaza (que nada tiene que ver con River Plate, ni con la selección de Perú, ni con el 'Echa Muni'), o que por lo menos muestre una preocupación mayor para con los problemas relevantes de orden mundial (que sí lo hacen otros artistas como Bob Geldof o Bono), recién ahí que nos venga a hablar de los derechos de los pollitos, de las gallinitas, o del corderito de María.
Y lo mismo podría aplicarse a nuestra realidad nacional. En Lima puede verse gente adinerada y medianamente culta protestando por temas tan intrascendentes como las corridas de toros. Incluso hay eslogans como "Mata un torero" (o sea, a un toro no se le debe matar, pero a un ser humano, sí) que resultan tan desafortunados como impertinentes; más aún si recordamos que el Serenazgo de San Isidro alguna vez tuvo el triste honor de convertir dicho eslogan en noticia de las secciones policiales. A esta gente habría que informarle que un toro de lidia tiene una calidad de alimentación superior a la del 40% de los peruanos.
Pero claro, seguramente para esta gente 'culta', ese 40% de peruanos que vive en la pobreza son solo una colectividad de ignorantes que votan por Humala, sin siquiera tomarse la molestia de preguntarse el porqué de dicho voto (léase: exclusión, desigualdad, abandono, y un larguísimo etcétera). Y lógico, muchos de estos peruanos 'cultos' que desprecian al resto de compatriotas, son los mismos que decían que si Lourdes no llegaba a la presidencia se irían a Miami, a Nueva York, a Hong Kong, o a Australia.
Así que, nada, amiguitos, más bien agradezcan que esta noche no ha caído un misil en su jardín y en cambio sí han tenido un plato de comida en la cena, ya sean verduras, menestras, carne, pollo, o pulpo con sabor a pollo (bitel-zopenco's dixit). Y eso sí: no se olviden de bendecir la mesa y rezar 10 padresnuestrosquestasenloscielos en honor a nuestro salvador John Lennon que murió crucificado por Pilatos Reagan para redimir nuestros pecados y salvarnos de cualquier futuro experimento musical de Yoko Ono más allá de 'Double Fantasy' y 'Milk and honey'.
Y también recuerden lo que dijo el Mesías: "No pienses en lo que tu país puede hacer por ti, sino en lo que tú puedes hacer por tu país"... ¿Qué cosa? ¿Que eso no lo dijo Lennon sino su tocayo Kennedy? ¡Ay! ¡Y yo que pensaba que Mr. Winston era el único que sabía decir frases ingeniosas! Fíjate, fíjate, fíjate...








