Leonardo Pizzarello escribió:Nadie niega que George haya estado embarcado en asuntos comerciales; sobre todo en la producción fílmica. De hecho, Epstein decía que de los cuatro Beatles él era el más interesado en saber sobre las ganancias del grupo y cuánto se iba en pagar impuestos. Pero es evidente que separado del grupo Harrison no estaba tan pendiente (antes de CLOUD NINE) de las tendencias musicales del momento y simplemente grababa lo que le complacía hacer; sea que vendiese millones de discos o no. En ese sentido su preocupación musical no era tan comercial como la de otros; siempre que al menos ganara algo de dinero, lo que siendo un ex Beatle tenía más o menos asegurado de cualquier modo.
Harrison no estuvo interesado, por ejemplo, en incursionar en la música disco como lo estuvieron Ringo y Paul. No es que esto fuera malo o criticable para nada; pero simplemente a George no se le daba por eso. En 1987 sorprendió su versión de "Got My Mind Set On You", que él reconoció como muy exitosa aunque no le agradó demasiado la sobreexposición mediática que le significó y que de pronto volviera a ser considerado una "estrella pop". Incluso la escena del break dance en el respectivo videoclip (hecha por un doble, obviamente) era una muestra del sarcasmo de Harrison porque de los cuatro ex Beatles él era de quien menos se hubiese esperado eso.
Es decir, no era "tan comercial" como "otros", "sea que vendiese millones de discos o no", "siempre que al menos ganara algo de dinero"... ya, pues, Pizzarello. Harrison creó su propio sello, Dark Horse, y firmó con la Warner Bros. para que se encargara de la distribución de
33 & 1/3. Para qué alguien que tiene su propio sello realiza un contrato con una casa discográfica transnacional para su distribución, ¿para que no se vendan millones de discos? Por otro lado, todos los ex beatles hicieron la música que les complacía hacer. Lennon sacó su primer disco siquiátrico y McCartney su primer álbum casero, ¿tenían algo que ver con las tendencias del momento? No. El libreto según el cual Harrison no hacía música comercial hace agua por todos lados, estimado Pizzarello, solo es necesario analizar el asunto sin el apasionamiento del fan. Dices por ejemplo que Harrison no estaba pendiente de las tendencias musicales del momento y pones como ejemplo el supuesto desinterés de Harrison por la música disco, como si eso demostrara el carácter poco comercial de la música de Harrison. En primer lugar, es falso que la música de Harrison no siguiera las tendencias musicales del momento, pues el rock, en el formato pop que convenía a la música de George, era la tendencia general de la música de los años setenta (y lo es hasta ahora, matices más matices menos). La prueba de que la música que hacía George estaba de acuerdo a la moda y encajaba perfectamente en el gusto de la mass-media en los setenta es la relativa aceptación que tuvieron sus singles, que fueron radiados hasta en un país tercermundista como el nuestro. En segundo lugar, la música disco es tan comercial como cualquier otra manifestación de la música pop, ni más ni menos. Entiendo, sin embargo, que tú le estás dando un contenido valorativo al término "comercial", lo cual responderé líneas más adelante. Por ahora conviene saber que la música disco tiene sus antecedentes en el rhythm and blues, el funk y el soul, y su característica esencial es que es un ritmo para baile, exactamente como lo fue el rocanrol en sus inicios. Ahora bien, una canción como "This song" es perfectamente ubicable dentro de la música disco, como lo es también "Whatever gets you thru the night" de Lennon. En tercer y último lugar, no hay nada de malo en seguir las tendencias del momento, no es un antivalor ni un handicap para ningún músico. No lo vuelve ni más ni menos comercial. La banda más importante del rock, Los Beatles, no hicieron otra cosa que seguir las pautas de la música pop de su tiempo, del beat a la sicodelia, luego al hard rock y los coqueteos progresivos, etc. Al contrario, evolucionar musicalmente es más bien una cualidad de todo artista, lo antiartístico y lo anticreativo es más bien repetirse hasta el infinito. (Uso acá el concepto "evolución" en el sentido de cambio, transformación, innovación constante, no en el sentido darwiniano y positivista de progreso). Pero el amigo Pizzarello parece creer que repetir una fórmula (como hizo Harrison post ALL THINGS MUST PASS, con pocas excepciones) es no solo "no tan comercial" sino un valor artístico. En fin...
Leonardo Pizzarello escribió:Una prueba del compromiso de George con sus ideas personales frente al gusto popular del momento fue apreciado en 1974; cuando él perseveró en mantener el tono del repertorio de la gira, lo que fue criticado por buena parte del público (aparte del hecho de que Harrison estaba ronco). El ex Beatle insistió en mantener la sección de música hindú, algo que funcionó bien en el Concierto Para Bangla-Desh por el contexto pero que nada tenía que hacer (según el público) en su gira de 1974. Asimismo, los arreglos y la selección de sus propios temas fueron considerados demasiado "solemnes" por quienes esperaban un concierto de pop rock y no una actitud casi litúrgica de parte de George. Cualquier artista con un sentido mínimamente comercial hubiera cambiado una o dos cosas de su gira para hacerla más atractiva y exitosa (después de todo, tiene que ganar dinero para pagar los gastos e irse a casa con ganancias); y aunque George era consciente de eso igual sostuvo su posición. Podemos decir que sus decisiones eran malas comercialmente hablando, pero así era él.
Es decir, el fracaso de la gira de Harrison significa para Pizzarello una prueba de que el hombre era inmune a las tentaciones de hacer música comercial. No, pues. Si fuera cierto tu razonamiento tendríamos que deducir inequívocamente que quien fracasa no hace música tan comercial y quien tiene éxito hace música más comercial, es decir los Beatles, los Rolling Stones, Led Zeppelin, Nirvana, etc, etc. La razón del fracaso de Harrison en esa gira no fue porque hiciese música menos comercial (¿no iba acaso a tocar temas de rock y encima suyos?) sino porque los sermones religiosos poco tienen que ver con lo que un aficionado al rock espera de un concierto, sea de Harrison o de King Crimson o Yes. Que las decisiones sean buenas o malas comercialmente hablando no tiene ninguna relación con el cáracter de la música que se produce. El rock es esencialmente música comercial, su origen está ligado a la industria discográfica y nunca se ha podido desligar de ella. Hasta el movimiento punk se inició movido por intereses comerciales, a pesar de su discurso antisistema y nihilista que era la marca generacional. Que solo algunos se hayan forrado de dinero y otros no, no convierte a la música de los "perdedores" en menos comercial. Todos estaban en el mismo barco, todos estaban en esto sólo por el dinero (parafraseando el álbum de Zappa, WE´RE ONLY IN IT FOR THE MONEY). Nunca antes una música de vertiente pop había declarado tan nítida y cínicamente sus intenciones como las declaró el rock. De modo que se puede intentar maquillar el negocio y revestirlo de solemnidad o de integridad artística, pero el meollo de todo siempre será el negocio. Querían hacer música, sí, y desde los Beatles además querían hacer buena música, incluso música-arte, es cierto, pero eso nunca anuló el carácter esencialmente comercial del rock, estimado Pizzarello. Hasta Pink Floyd es comercial (me vas a decir que los conciertos de la banda no eran multitudinarios, como también lo fue el concierto de Roger Waters en Lima, donde se llevó una buena tajada del pastel).
Leonardo Pizzarello escribió:El conflicto llegó a un punto alto en 1980, cuando Warner Bros. anunció que no distribuiría SOMEWHERE IN ENGLAND hasta que el ex Beatle introdujera temas con más potencial comercial. ¿Qué hizo el terco de George? Grabó cuatro temas nuevos en 1981 y sacó igual número del material original; pero en lugar de dejar fuera las canciones relativamente más flojas o menos comerciales eliminó precisamente las que más habían gustado a los ejecutivos de la disquera la primera vez. Incluso el tema que abre ese disco, "Blood From a Clone", reclama ese "exagerado" apetito comercial de la disquera y un sector del público, pidiendo que lo dejen ser más auténtico ("como Frank Zappa"). En 1982 Harrison evidenció que no estaba muy conectado con la moda de esa época cuando GONE TROPPO fracasó comercialmente; no porque las canciones fueran feas sino por dos razones: primero, no hubo material "moderno" o bailable en el disco, ya que hasta "Wake Up My Love" sonaba más a lo que hubiera sido un éxito de la segunda mitad de los '70 pero no entonces; y segundo, porque (para desesperación de Warner) Harrison rehusó hacer siquiera la más mínima promoción del álbum.
En 1987 Harrison reestableció las buenas relaciones con Mo Ostin, jefe de Warner Bros., y ofreció grabar material con "potencial de éxito". Ésta fue la principal razón por la que reclutó a Jeff Lynne; para que éste actualizara su estilo y sonido hacia algo más accesible comercialmente sin que eso significara renunciar a lo que George consideraba su esencia musical. El resultado exitoso es harto conocido. De ahí en más, sin embargo, Harrison no quiso hacer gira promocional del disco ni editar buena parte de lo que grabó en años posteriores pese a la insistencia de sus colegas que decían que había material muy bueno hecho por George en sus últimos años de vida.
Su experiencia con Los Traveling Wilburys confirmó a sus amigos músicos la impresión causada por George; que éste fundamentalmente estaba interesado en crear música para divertirse y buscar crear algo sincero, antes que aprovecharse (legítimamente) de la fama y un eventual éxito discográfico. Otro en su lugar hubiera hecho giras y grabado más discos con ese estelar ensamble, como era el deseo de Petty, Lynne y hasta del habitualmente reticente Dylan.
Con qué facilidad Pizzarello describe, por un lado, a un George "reacio hacia lo comercial" (como si fuera un atributo) e inmediatamente afirma que "restableció buenas relaciones con... la Warner Bros. y ofreció grabar material con 'potencial de éxito'" aunque sin renunciar a su "esencia musical". Es como decir: "No era comercial, pero cuando lo era, igualmente era íntegro". Y agregaría: "Y era íntegro porque no traicionaba su esencia musical, ¿y cuál era esta esencia, señores?, ¿lo adivinan?, pues el pop, es decir nuevamente la música comercial". El problema con SOMEWHERE IN ENGLAND y GONE TROPPO no es que sean productos de música comercial (que lo son, hayan vendido millones de discos o no) sino que son discos regularones para malos. Ese el único tema que en verdad debería discutirse: la calidad musical. Porque lo otro -si es más o menos comercial, si George quería vender mucho o poco- es aleatorio, queda solo en el nivel de las intenciones, no de los resultados musicales. Lo que sucede es que Pizzarello pretende que en el pop y el rock hay música comercial y música no comercial, las cuales no se definen
por su naturaleza mercantil inherente (como debiera ser) sino
por su intención, es decir no por lo concreto, lo objetivo, sino por lo meramente subjetivo. Yo me pregunto cuáles son los parámetros de acuerdo a los cuales se puede establecer qué música es comercial y cuál no en una industria tan productiva y tan vendedora como es la industria discográfica del pop y el rock. Pizzarello ya tanteó una respuesta: música más comercial sería la música más asequible, y no solo eso, sino que implícitamente hay una carga valorativa, es decir comercial = música con la intención de vender = asequible = deshonesto y/o ínfimo valor musical. Aún más, al parecer lo comercial está del lado del pop, no tanto del rock. Hay varios errores en estas equivalencias. El error más notorio es creer que el formato pop, en tanto música asequible, es una suerte de música de segundo orden, e incluso menos íntegra (más comercial). Sorprende esa idea además en un admirador de los Beatles, a los que textualmente Pizzarello califica de la mejor banda del rock. Yo me pregunto, qué es el beat sino una música esencialmente pop. Por otro lado, Harrison tiene muchas canciones como solista que encajan perfectamente en este formato pop (en el sentido de música asequible). Para no mencionar plagios involuntarios, todas sus canciones radiables son, por lo mismo, asequibles, como "Give me love", "Dark horse", "You", "This song", "Crackerbox Palace", "Blow away", "All those years ago", "When we was fab", "Any road"... y si menciono los no radiables aparecerán cincuenta más, por lo menos. Pareciera que Pizzarello cree que Harrison hacía música muy compleja, quizá experimental, o tan introspectiva que ya no era pop ni rock de pronto, para volverse algo diferente, quizá algo que por ser más místico era más íntegro. Yo al menos no veo nada fuera de lo estándar en discos como SOMEWHERE IN ENGLAND y GONE TROPPO. Salvo un par de excepciones, esos álbumes no suenan más originales que los discos menos inspirados de una banda menor como ELO o de Olivia Newton-John de la época XANADÚ. Si eso no es pop, qué es. !Por favor, si esos discos no los salvan ni la supuesta integridad del autor!
Leonardo Pizzarello escribió:En conclusión: George no estaba para nada reñido con el dinero (ni tenía por qué estarlo), máxime si su estilo de vida semi-palaciego le exigía pagar cuentas enormes. Pero en sus discos él trató de mantener siempre integridad artística, aunque esto nos privara de una producción más continua. Considero más honesto y correcto dejar de sacar discos hasta tener algo que uno considere digno de mostrar, en vez de sacar álbumes sin parar por el solo hecho de seguir figurando en listas y ganar dinero. No ataco lo segundo, pero prefiero lo primero.
Esto sí es una perla. Si yo considero más honesto y correcto a A que a B, NECESARIAMENTE estoy atacando a B. Si yo digo que mi esposa es más honesta que la tuya, ¿debo pretender que no te ofendas y no lo consideres un ataque? Está bien el juego de palabras, pero hay que tratar de tener algo de sentido común. Otra vez has activado el mecanismo de lanzar la piedra y esconder la mano, estimado Pizzarello. Parece que es tu modus operandi. Supongo que cuando hablas de "sacar álbumes sin parar por el solo hecho de seguir figurando en listas y ganar dinero" estás pensando en Paul McCartney. Bueno, cada uno es dueño de sus prejuicios. Sin embargo, yo pensé ingenuamente que hasta 1982 George Harrison había lanzado álbumes sin parar (1970, 1971, 1973, 1974, 1975, 1976, 1979, 1981, 1982, uff!!!). Solo guiándose nuevamente por Allmusic (no torturaré a los fans de Harrison con otras críticas, por esta vez) en todo ese periodo Paul tiene seis discos destacables (con 4 o más estrellas) y George solo tres, es decir la mitad. Por lo menos para Allmusic está claro que el que supuestamente sacaba discos para "figurar en listas" tenía muchos más discos dignos de mostrar que el íntegro George.
Pero fuera de bromas y estadísticas, lo que no quieres aceptar es que George Harrison dejó de lanzar discos solo y exclusivamente porque su último álbum de su periodo productivo, de 1982, fue un rotundo fracaso tanto en ventas como en crítica. Eso es lo objetivo. Los fans de Harrison pueden adornarlo, decir que GONE TROPPO es un "underrated album", que es sublime entre los sublimes, y todo lo que quieran, pero nadie de la crítica ni de ninguna parte, sino solo un fan, paga un peñique por ese disco. (Allmusic incluso le coloca una solitaria y vergonzosa estrella, la peor valoración de un disco beatle). Si un disco tan lamentable como ese (y otros de George) son para un fan la demostración de que Harrison tenía mucho digno que decir, bueno, esto es realmente el mundo al revés.
McCartney, como otros músicos, es muy productivo y ciertamente ha mantenido una sorprendente continuidad en su carrera musical, pero también ha tenido periodos en los que ha preferido distanciar la edición de álbumes de estudio, como en los noventa, aunque explicable por sus incursiones en la música clásica, el proyecto ANTHOLOGY y la muerte de Linda. Sin embargo, aun así, no creo que le hubiera sido difícil haber lanzado no tres sino cuatro o hasta cinco discos de estudio en los noventa. Si se hubiera tratado simplemente de no parar y vender, con los outtakes de OFF THE GROUND tranquilamente pudo en 1994 o 1995 lanzar un disco y para nada desestimable. Asimismo, desde 1997, Paul se ha acostumbrado a lanzar discos con 14 canciones en promedio y de una duración total más extensa de la acostumbrada, además de ediciones especiales con tres bonus track aprox., con lo cual cada disco nuevo trae entre 15 y 16 canciones como mínimo. Esto algunos lo ven como un gesto igualmente "comercial", sin embargo de hecho cualquier empresario aconsejaría que un mejor negocio (para un autor tan popular como él) sería reservar varios temas y lanzar más álbumes en un menor intervalo de tiempo. Dylan, por ejemplo, es un músico igual o más productivo que McCartney, pues edita discos casi todos los años, casi todos con buena prensa, y por lo general no se molesta en incluir más de diez canciones en un álbum. Casi lo mismo se puede decir de Neil Young y Bruce Springsteen. En verdad, actualmente McCartney solo "compite" con tres o cuatro músicos en productividad, pero no se hace problemas, pues mientras Dylan, Young y Springsteen pareciera que necesitaran editar un disco por año o dos años a lo más, Paul puede darse el lujo de esperar cuatro años (como sucedió entre DRIVING RAIN y CHAOS...) o mandarse con una seguidilla de discos casi por año (de 2005 a 2008) y nuevamente hacer un alto, como ahora. Y ojo, todos sus últimos discos han recibido, casi unánimemente, muy buenas críticas. Conclusión: ¿es más honesto quien tiene menos continuidad y es más comercial quien es más productivo? Lo dudo.
Leonardo Pizzarello escribió:PS: Concuerdo en que no hay necesidad de comparar a los ex Beatles (y a los propios Beatles) con la música clásica. Los Beatles, juntos y por separado, hicieron buena música popular, ni más ni menos; pero ni en sueños (opino) pueden ser comparados, ya no decir que con Tchaikovsky, sino "ni siquiera" con Stravinsky. Y en cuanto a joyas musicales como las de Pink Floyd, ningún ex Beatle ha mostrado ese nivel en su carrera solista; en mi personal opinión.
Son diferentes tipos de música. Me refiero a Pink Floyd y la obra de los ex beatles. Puse a Floyd como ejemplo de densidad y calidad en un disco. Eso no significa que todos los discos de calidad deban ser densos. La música de los Beatles en general no era nada densa, pero era absolutamente genial. Yo no creo que el nivel de Pink Floyd sea superior al de los mejores discos de los ex beatles, por la misma razón que no creo que el nivel de los mejores discos de los ex beatles sea inferior al demostrado por Los Beatles como banda. Pero para demostrarlo necesitaría escribir un libro u abrir un foro especial sobre ese tema. Hasta entonces.
Saludos,
BacktotheEggMan.